
Título: Espía
Autor: Hernán Rivas Barrera
Género: Ficción
Autoconclusivo
Puesta en juego la vida de Claudia, una dulce mujer, se revela una ciudad que intenta a cada instante superar lo que fue, lo que es y lo que de alguna forma seguirá siendo. Es una narración que se debate entre lo fantástico, el humor y los hechos que siguen teniendo lugar en las calles de Medellín. Una apuesta por la vida inmiscuida en la muerte; es la imagen de lo que la sociedad moderna ha hecho de los hombres, pero también de lo que por esencia no ha podido cambiar.
En un mundo de locura, drogas y espionaje inofensivo, el lector viaja en el tiempo en un recorrido que irrumpe en la memoria y cuyo hilo conductor puede ser tanto una palabra al azar como un trago de café puesto con toda la delicadeza necesaria.
Organizado a manera de historias paralelas, el libro galardonado con el Premio Latinoamericano de primera Novela Sergio Galindo 2011 tiene como idea principal la misión irónica, puesta en manos de Claudia, de salvar al mundo de una enfermedad vaticinada por una de las agencias de espionaje más reconocidas: la falta de amor. Pero el amor se esconde durante tramos largos mientras las otras dos protagonistas, Karla y Laura, van tejiendo sus historias que muestran de manera videográfica las secuelas de una guerra urbana que nos destroza.
Quiero empezar agradeciendo al autor por proporcionarme un ejemplar de su libro para poder reseñarlo, como también a Embajadores de Libros quienes lo organizaron. Fue un libro que disfruté mucho y no podía esperar más para compartir esta reseña.
La historia comienza presentándonos una serie de puntos que identifican a nuestra protagonista, quien es una espía de nombre Claudia, a ella le asignan la misión de la búsqueda del amor, es decir de enamorarse, para que así la agencia en la que ella trabaja averigüe más acerca del proceso de enamoramiento y su resolución. También nos presentan a Karla, una chica pelirroja que de principio aparece intercalada entre la narración de Claudia y que es su contrario en algunas cosas, dejando entrever que se encontrarán eventualmente, ya que Karla es la otra protagonista.
A partir de ese punto comenzarán a aparecer más personajes con sus respectivas descripciones y detalles, de los cuales su mayoría están relacionados con actos ilícitos de menor a mayor nivel, porque esta obra toca temas como el narcotráfico y secuestros, siendo la realidad seca y grotesca que viven los personajes.
Para el punto en que ocurren las presentaciones también podemos darnos cuenta de que las dos historias comienzan a mezclarse, por una parte, tenemos la misión de Claudia de enamorarse y por otra nos hablan de Karla y sus peligrosos amoríos; que, a pesar de la narración, al comienzo no es confuso porque los capítulos están divididos y marcados de acuerdo a cuál historia es cuál; pero esto cambia conforme vamos avanzando.
Haciendo mención de la narración no puedo decir que la narrativa es ligera porque no lo es, pero no porque sea desagradable sino porque está escrito de forma continua. Los diálogos son parte de las descripciones y del párrafo sin espacios, similar a la manera en la cual está escrita Ensayo sobre la ceguera de José Saramago, con la diferencia de que en Espía se intercalan los eventos y llegan a ser bastante confusos en un punto de la obra.
«¿Qué ofreces para que no necesite amar a alguien más?»
Espía ― Hernán Rivas Barrera
Pasando a la historia, hay algunas partes que pueden sentirse tediosas o repetitivas, y dan la sensación de que los acontecimientos no está avanzando, principalmente porque uno llega esperando leer una historia de amor y entonces aparece Karla con drogas y alcohol
La situación es que Espía empieza narrando dos perspectivas distintas del amor, pero amor, a fin de cuentas. Con Claudia conocemos –al principio– el amor al que normalmente se aspira, que incluye una pareja y un matrimonio, mientras que con Karla tenemos a alguien que sale con tres sujetos posesivos y peligrosos. Pero también nos muestra las consecuencias de ambas situaciones en el mundo en el cual ambas protagonistas terminan inmersas.
Además de Claudia y Karla también conocemos a Laura, de quien no hablaré para evitar soltar spoiler, pero si mencionaré que es un nombre que necesitan recordar, ya que su presencia también será importante.
En términos generales terminar el libro fue algo que me costó un poco. Entre la narración y los eventos mezclados había partes que necesitaba releer para comprender, redoblando mi concentración para no omitir datos importantes y perderme de vuelta.
Sin embargo, la forma en que se maneja el tema del amor, la enseñanza del final, el contraste que existe entre el amor con la prostitución o el narcotráfico y las conexiones entre las protagonistas que nos van mostrando desde el principio fueron detalles que me gustaron por completo y me motivaron a continuar leyendo el libro, lo que agradezco porque el final fue algo que me sorprendió.
La verdad es que Espía no es un libro que recomiendo para todos. Esta es una obra que necesita una mayor atención y una pizca de paciencia para disfrutarla. Porque la historia es una maravilla, pero también confusa si uno disocia por un par de líneas. Si eres un lector paciente que aprecie los retos y que busca una obra que combine lo dulce del amor con lo amargo de los bajos mundos, está sin duda deberá ser tu próxima lectura del mes.

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